TALLAS EN CONFLICTO

No existe una historia, ni un ombligo y mucho menos un código para tu cintura, una cifra no te domina, tú la dominas.

Josh Beech para pull&Bear, Inditex.
Josh Beech para Pull&Bear, Inditex

 

Desde hace ya varios años, se especula de la talla, la dichosa talla. La falsedad de la cifra de un pantalón o una falda,que  ha generado un caos en el mundo textil y más aún en los clientes. Un gravísimo problema, y aún más en las chicas jóvenes. No existe la talla estándar de una 34,36,38,40…Generalizada para todas las firmas o marcas. Incluso pueden llegar a pensar que han subido o bajado de peso en cuestión de un día, si han ido de “compras” por distintas tiendas.

“Mido 1,66 cm, peso 40 kilos y tengo 93-60-90” ¿Cuál es mi talla? En teoría la 34. Pero…¡Depende dónde vaya a ir a comprar!

Pero la realidad no es en absoluto así. Debido a este calvario de confusiones, principios de una mala conducta alimentaria, sobretodo en mujeres, el Ministerio de Sanidad ha firmado un acuerdo para homogeneizar  los patrones.Un grito al cielo para toda esa gente que ya se comía las uñas para comenzar  una dieta.

Chris Heads para BERSHKA
Chris heads para Bershka, Inditex

 

Los empresarios principales de moda en España: Mango, El Corte Inglés, Cortefiel e Inditex, han dado su mano a torcer, e incluso ya han retirado la talla 32 y les queda poco para la 34. Un llanto para las delgaduchas por constitución. Puesto que han llegado a ser invitadas por el dependiente a que se dirijan a la zona de niños/as más bien conocido como “kids class”.

 

 

No es ninguna novedad, que las campañas de publicidad vendan con una cara de muñeca, un trasero de escándalo y unos músculos trabajados. La moda femenina de estos tiempos parece muy exigente: requiere piernas ultralargas y un vientre tremendamente firme ¡Los creadores no piensan en las mujeres de verdad! Evidentemente no, no piensan en ellas ni un segundo. Están lejos de tener cuerpos de diosa, y los hombres de convertirse en superhéroes.

Luego ¿Qué tipo de credibilidad puede dar a un cliente, para que puesto le quede exactamente igual? La respuesta es: ofrecer forzosamente versiones de aquello que las criaturas de las pasarelas o showrooms han mostrado,que puedan comprar y, por lo tanto, llevar.

¿Y cuál es su talla? Una incógnita aún por averiguar.

Emma de Lara

Anuncios