YO PONGO LAS REGLAS

La imaginación tiene el gran don de persuadir a los hombres y, por más que grite, la razón no llega a dar precios a las cosas”, así lo anunciaba Blaise Bascal filósofo del XVII. Una revolución en toda regla, y ahora hemos pasado de la imaginación, a la masticada censura.

Los chicos corpulentos según muchos especialistas, son específicos para cada marca, ya que resultan primordiales para la imagen. Pero hay veces que se da un paso más allá, y se llega a prohibir inmediatamente muchos spots, o fotografías de revistas. Sabemos que lo rompedor aumenta las ventas, aunque luego desemboquen en polémica.

Para lograr el éxito,Calvin Klein o Dolce Gabbana consiguen despertar el interés de los consumidores con las adorables fotografías, de ropa interior o relojes, en las revistas femeninas y periódicos “serios”. Han sido criticados y señalados con el dedo por sus campañas de publicidad , y les rematan con la censura de su “ obra”, por ser subidas de tono.

¿Es malo incitar el sexo? Parece ser que a los norteamericanos sí. Consideran pervertido que unos chicos, se retocen por los sofás con las chicas, se toqueteen entre ellos y apenas te fijes en los jeans.

El estímulo es el objetivo, que el sentido de la vista penetre en el anuncio. Es posible que los vaqueros que lucen los protagonistas semidesnudos no se vendan, pero te garantizo, que recordarás el nombre, Calvin Klein o Dolce Gabbana, durante mucho tiempo.

Los fotógrafos son los que escogen los soportes. Provocan impacto, interés… Y la próxima vez que hojees una revista, seguramente no te hará falta mirar el pie de la imagen. Sabes de antemano de quién se trata, observas la posición de los modelos y te adentras en el escenario. Esa es la clave. Adivinar la marca sin lectura.

Emma De Lara

 

 

Anuncios