ELLOS Y EL IMPACTO

Nuestro éxtasis por las compras se debe únicamente al impulso. Ha sido calculado y procesado por estrategas. Las hermosas ideas observadas en el escaparate o en la pasarela han sido escenificadas, para utilizar de forma incontrolada la tarjeta de crédito, más que verdaderas emociones.

Estas metamorfosis urbanas son también pruebas de que ir de compras es un pasatiempo, y los probadores juegan el papel de verdaderos parques de atracciones. “Escojo, me lo pongo, me lo quito y lo pago”  la teoría  se podría denominar “shopping Espectáculo”.

¿Qué pinta la creación en esto? Un templo de gasto. La moda es como el cine.
Producen cosas que no son vitales pero de las que nos costaría mucho prescindir. Películas que nos han marcado a unos y a otros : El Padrino, Scarface,Hilda…Trascienden las fronteras. El qué llevo, se ha convertido así en un entretenimiento. La única diferencia es que un par de zapatos, o unos tejanos cuestan mucho más que una entrada para ver una película.

Existen decenas de tribus y estilos distintos. De repente cada uno escoge con la misma libertad. Suelten a cinco mujeres en una tienda Zara: Cada una escogerá un atuendo diferente. Un momento de suspense desde luego…La respiración se hace más lenta y el ritmo cardíaco se acelera.

¿Y los hombres? Son más selectivos, desde el que viste clásico al más sport. Lo curioso de todo es que seguramente el pantalón será de marca. Seguro. Levis, Dockers, Carhartt…Calidad de la buena. Más listos que el género femenino en este sentido, porque ellas renuevan cada año,ellos se aseguran que la calidad les vestirá, quizás años.

Todos somos víctimas. Todos. Tanto el público masculino como femenino. Caemos en las redes de un mundo dibujado a base de bocetos y de Diseño gráfico. Las películas nos marcan, la vestimenta nos diferencia.

Emma de Lara.

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